El sol es la mayor fuente de energía para nuestro planeta y, por ello, las tecnologías para convertirla en electricidad son una gran fuente de debates. Este debate se divide mayoritariamente entre los partidarios de el uso de la tecnología solar fotovoltaica y los de la tecnología solar térmica.

Así pues vamos a valorar las eficiencias de cada uno de los sistemas:

La tecnología solar fotovoltaica es usada comúnmente en zonas aisladas aunque se han efectuado grandes instalaciones de generación. La energía fotovoltaica se basa en atrapar la radiación solar mediante semiconductores que producen un diferencia de tensión provocando un flujo de corriente.

P.fotovoltaica

Variabilidad en la producción de un panel fotovoltaico

Este corriente es continuo, a diferencia del de la red que es sinusoidal trifásico. Debido a esto se ha de aplicar electrónica de potencia, con sus respectivas perdidas, para adaptarlo a la señal sinusoidal, aún así esta señal siempre perturba la red y causa armónicos. Además como la energía solar sufre cambios bruscos en su radiación debido a la interferencia de las nubes las perturbaciones en la red y su control se hacen altamente complicados.

Onda sinusoidal con armonicos

EnSights (ondas sinusoidales con armonicos)

Hace un año el grupo Caltech descubrió una estructura de captación capaz de obtener rendimientos del 80% con algunos longitudes de frecuencia[1], lo cual no quiere decir que su rendimiento global llegue al 80%, pero podría suponer llegar a eficiencias del 40-50 %.

Colectores de la radiación

En cuanto a la tecnología solar térmica, esta ha evolucionado estos últimos años hacía la concentración de la energía en torres o bien en largos tubos. Generalmente, en este proceso primero se calentaba un fluido, normalmente agua, y se llevaba a la turbina donde se disipaba su energía y volvía a iniciar el ciclo.

 Con el proceso anterior de noche no se podía trabajar de noche,  así, en Granada (España)[2] se desarrollo otro sistema en el que la energía del agua se intercambiaba en un tanque de sales  aislado térmicamente y de ahí se volvía a calentar otro fluido mediante intercambio de energía hasta la turbina. Con este proceso se ha conseguido que la energía solar térmica en países en latitudes alejadas de los hemisferios se pueda producir energía durante la noche y reducir la variabilidad del sistema. Aún así el rendimiento del sistema suele siempre ser de un 30-50% aproximadamente, aunque descargando una señal a la red totalmente sinusoidal.

Así se puede concluir que de momento la tecnología más fácilmente de implementar es la térmica ya que tiene una variabilidad menor y no provoca grandes perturbaciones en la red. Aunque en un futuro con baterías de almacenamiento de alto rendimiento y más eficientes técnicas de control la fotovoltaica es muy posible que se imponga debido a su mayor eficiencia.

[1] Caltech

[2] Scientific American