Una nueva energía alternativa nos llega de manos de una compañía noruega, la idea es como mínimo “original”. Se basa en generar energía eléctrica a partir de la mezcla de agua dulce y salada, sacando energía del proceso de osmosis.

Proceso de osmosis

En concreto esta empresa noruega ha conseguido crear una planta piloto que mueve una turbina con la energía creada al mezclar agua dulce con agua salada con una membrana permeable en medio, mediante osmosis (la osmosis es la tendencia del agua dulce a diluirse en el agua salada cuando las dos aguas están separadas por una membrana permeable).

La empresa ha calculado que sobre el 2015 sería posible producir este tipo de energía a gran escala y que hay un potencial de 1.600TWh al año, España consume unos 280TWh al año aproximadamente.

Está claro que esta tecnología no es ninguna panacea para solucionar a nivel global tal como se planea aquí, pero se me ocurren algunos otros sitios donde hay diferencias de salinidad y corrientes que podrían perfectamente ser “equivalentes” a las presiones osmóticas con una energía potencial realmente impresionante.

En concreto tenemos las “bombas” de agua de la corriente del golfo y la corriente misma, con una potencia equivalente a la osmosis en zonas enormes, eso si podría ser una diferencia significativa a nivel energético si fuese aprovechado.