En Carnegie Institution han descubierto una nueva de solucionar el eterno problema del almacenamiento del hidrogeno (que es un buen combustible pero no es muy práctico de almacenar).

El método consiste en someter una mezcla de hidrogeno y xenón a muy altas presiones (entre 41.000 y 250.000 veces la presión a nivel del mar) para crear una estructura solida y estable a nivel molecular muy rica en hidrogeno.

Para hacerse una idea de cómo se forma esta estructura debemos pensar en los diamantes, porque aunque la forma no es la misma, la idea es parecida. Al parecer la mezcla de hidrogeno y xenón sometida a muy altas presiones se reorganiza (como en el caso de los diamantes) de un modo que sorprendentemente da lugar a un entramado de enlaces que son estables.

Si bien el xenón, que es un poco caro, no es una buena alternativa a nivel comercial, este descubrimiento abre nuevas vías para buscar otros elementos más ligeros que puedan formar estructuras con propiedades parecidas. Un paso más de cara a la mejora del almacenamiento de energía.