Uno de los problemas más importantes con que se encuentra la industria a la hora de hacer objetos con metales resistentes a impactos son las dificultades para cortar y agujerear estos metales en la cadena de producción.

En concreto los problemas típicos se producen al realizar los cortes y los agujeros mediante laser, ya que estos cortes pueden provocar efectos colaterales (en forma de churruruscados) que implican un proceso de acabado posterior para evitar estos problemas.

Por el contrario tenemos que el procedimiento de corte de metales mediante campos electromagnéticos, produce cortes limpios y agujeros en mucho menos tiempo que el que requeriría un laser para efectuar el mismo trabajo y sin la necesidad de procesos de acabado posteriores.

Este nuevo sistema de corte se basa esencialmente en crear un enorme campo magnético, durante unos 200 milisegundos, de modo que creando un impacto de unos 3500 bar de presión que corta el metal.

Esto debería permitir en un futuro no muy lejano modificar los procesos de fabricación de los vehículos de modo que estos se puedan hacer con estructuras de metales mucho mas resistentes.