Se ha descubierto un polímero que actúa a modo de esponja para el petróleo, reteniéndolo y separándolo del agua.

Al parecer este nuevo material permite separar el petróleo del agua, almacenarlo y posteriormente separar otra vez el petróleo para ser reutilizado.

Este materia superligero podría revolucionar los sistemas de limpieza de vertidos de crudo que cada año se estiman entre 10 y 25 millones de barriles (solo en Estados Unidos), reaprovechando todos estos recursos que de otro modo se perderían y evitando cuantiosos daños al medio ambiente.