Este último año se ha reabierto la discusión de la línea de Muy Alta Tensión de Girona a causa del incidente inevitable de este invierno, dado el estado actual de la red eléctrica española en general.

Como ya es por todos conocido Girona es una zona no productora eléctrica, por lo cual debe importar su energía y he ahí el problema. Es una área aislada, en cuanto a la red eléctrica española se refiere y no está conectada a la gran productora eléctrica europea, Francia, como se puede ver en este mapa de la red española:

Mapa Red Electrica

[Las líneas eléctricas proyectadas están en línea discontinua]

Así  pues se decidió proyectar la MAT pero esta se topo con un gran fuerza mediática que paralizo el proyecto. El problema venia del turismo, se argumentaba que esto dañaría mucho la imagen de la zona y que no podía ser, y a partir de ahí surgió la idea popular de “¿Por qué no hacerla subterránea?” que fue publicada como una idea seria. Pero como hace poco un Dt. en Ingeniería Eléctrica dijo “Igual que cuando un periodista pregunta a alguien sobre un descubrimiento en medicina se verifica que el sujeto tenga competencia sobre el asunto. ¿ Por qué no se verifica también cuando se trata de ingeniería?” y es que esta idea es una barbaridad tecnológico-económica.

Primero empecemos por la parte técnica. La MAT será una línea de  más de 100 km, el máximo recomendado son 30 km de línea subterránea ya que esta sufre de importantes pérdidas de carga (en comparación a una aérea) durante el trayecto a no ser que el túnel subterráneo sea de muy grandes dimensiones. Y si aún así se hiciera, el problema sería que los campos magnéticos creados por los cables, al estar más cerca del suelo, provocarían alteraciones, o incluso mutaciones, en la fauna de la zona, junto con un gran impacto visual, ya que la zona donde hay la línea se ha de mantener limpia de vegetación, con el coste económico que esto conlleva.

Aquí podéis ver un video de REE (Red Eléctrica Española) donde se explica brevemente los sistemas de soterramiento:

En cuanto al aspecto económico, un línea aérea de muy alta tensión costaría 1 millón de euros por quilómetro, en cambió siendo subterránea este precio se eleva a 6 millones de euros. Después de un sencillo calculo es evidente que hacer el proyecto 6 veces más caro no compensa.