Hasta ahora el fenómeno de la superconductividad se creía que era un fenómeno exclusivamente macroscópico, pero en la Universidad de Ohio han demostrado que es posible hacer “crecer” superconductores de unos pocos pares de átomos.

Este desarrollo, financiado por Departamento de Energía Americano, abre las puertas a un nuevo universo para el universo de los superordenadores a escalas manométricas.

Para hacernos una idea del avance, hay que hablar un poco del problema que soluciona un superconductor de este tamaño.

Cuando se intentan construir cables a escalas nanométricas surge un problema importante, cuanto más pequeño es el cable mayor resistencia ofrece, lo que implica que los cables se calienten y se fundan, imposibilitando de este modo la confección de aplicaciones que usen cableados finos.

Así pues se abre la veda para crear nuevos materiales que a escalas nanométricas tengan propiedades parecidas y nos permitan establecer las bases de la tecnología del futuro.