Se ha demostrado lo que parecía imposible en HM Cancri. Existe un sistema solar binario en que las dos estrellas giran cada 5,4 minutos.

Para hacerse una idea de las velocidades y las proporciones de este sistema binario (que es el más pequeño conocido), lo forman dos enanas blancas que giran a una distancia aproximada de una cuarta parte de la distancia que nos separa de la luna.

Este ciclo tan rápido y la gran masa de las estrellas las hace sumamente singulares, ya que provoca un intercambio de masa entre las estrellas que genera intensas emisiones de rayos X con una energía mayor que la de todo nuestro sol. Por otro lado, según los indicios, podría ser una potente fuente de ondas gravitatorias.

La particularidad respecto a las ondas gravitatorias de este sistema, que está a la corta distancia de 16.000 años luz la hacen un excelente fuente de estudio del futuro satélite LISA, que servirá para medir las ondas gravitatorias como las que podría estar emitiendo HM Cancri.

Una vez más el universo nos sorprende, pero este par de estrellas que están prácticamente en el límite de lo que podemos observar no son más que otra pequeña “particularidad” que nos da una idea de las cosas increíbles que quedan por descubrir.